PERFIL / Pili Peña, la ‘hija predilecta’ de un pueblo de Toledo que acabó conquistando la luna

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PERFIL / Pili Peña, la ‘hija predilecta’ de un pueblo de Toledo que acabó conquistando la luna
A sus 40 años recién cumplidos (4 de abril de 1986), la madrileña María del Pilar Peña Carrasco colgará hoy el gorro -el mítico 8- si se cumple el pronóstico y el campeón Sant Andreu elimina a su querido CN Terrassa. Pero la pregunta importante no es esta. La verdadera pregunta es si alguien con raíces en un pequeño pueblo de Toledo, Navalcán (que no llega a 2.000 habitantes), es capaz de conquistar la luna. Y ella lo hizo. Casi le ha costado media vida, pero alcanzar un oro olímpico es para un deportista un sueño que generalmente es inalcanzable.
Rodrigo Gil-Sabio (Comunicación RFEN Aquatics)
Pili Peña, Piluka, ha sido mucho más que una waterpolista, ha sido y es una referencia del deporte español. Su larga y prolífica carrera, salpicada de éxitos, pero también de mucho trabajo, sacrificio y humildad, ensalza aún más su figura, a la que vamos a echar mucho de menos fuera de las piscinas.
A Pili no le ha hecho falta imponer autoridad alguna. Ha sido una líder silenciosa, capitana de la mejor generación del waterpolo femenino español de todos los tiempos. Y eso no ha sido nada fácil en un equipo de mucho carácter que, cuando empezó a ganar, se sintió plenamente empoderado.
Aunque ella ya osó, con aquel mítico Ondarreta Alcorcón, usurpar el imperio del waterpolo catalán con una Liga (2006) y dos Copas de la Reina (2006 y 2007), tuvo que esperar a 2010 -antes ya ganó una tremenda plata con la selección española en Málaga 2008-, para fichar por el CN Sabadell para ganar prácticamente todo durante nueve años (8 Ligas y Supercopas, 7 Copas de la Reina y 8 Copas de Cataluña, además de cuatro Copas de Europa y tres Supercopas).
Pili Peña no fue una líder en un equipo, lo fue en dos, el CN Sabadell y la selección española. Y es que, con España, tras el mágico Preolímpico de Trieste, encadenó la plata de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, y los oros del Campeonato del Mundo de Barcelona 2013 y de los Campeonatos de Europa de Budapest 2014; así, de una tacada.
LA ‘JEFA DE LA SALA DE MÁQUINAS’ DE LA SELECCIÓN
Ella siempre estuvo a disposición de la selección, haciendo una labor impagable dentro y fuera de la piscina bajo la batuta técnica de Miki Oca, que tuvo en su figura una extensión en el agua de su ‘libreto’. Y siguieron los éxitos, con una durísima plata en Tokyo (2021) en el año post pandemia tras caer ante EEUU, la eterna e invencible USA.
En 2019 dejó el transatlántico del Sabadell para fichar por el Terrassa, su última morada, hasta hoy. Como una vuelta evolucionada a los orígenes. Pero siguió siendo la ‘jefa de la sala de máquinas’ de la selección, templando a las mayores y mostrando el camino a las más jóvenes. Oro en Split 2022 y platas en el Mundial de Fukuoka 2023 y el Europeo de Eindhoven 2024.
Pero faltaba algo, destronar a Estados Unidos. Las ‘mayores’, con Pili como capitana, se lo habían grabado a fuego. La historia se lo debía. Y en esto llegó París 2024, casi 20 años después de aquel Mundial Junior de Perth 2005, para estar literalmente a dos pasos de luna. Pero había que darlos. Ella, con 38 años y con un oficio sin igual, alternando minutos de calidad de agua y de banquillo para mostrar una mueca de felicidad en los minutos finales de la finalísima olímpica ante Australia, no sin antes destronar a las ‘orange’ en una épica e infartante semifinal.
Pili Peña, por fin, se colgaba el oro tras una carrera de sacrificio, constancia y perseverancia, adjetivos que conforman su carácter a la perfección, porque nunca fue amiga de alzar la voz, de estar por encima de nadie y de prodigarse en los medios por timidez. Nada a reprochar, por supuesto. Nunca se sintió estrella cuando todos los que la hemos seguido durante dos décadas hemos sentido la enorme DEPORTISTA que se iba haciendo.
Pues va a ser verdad que la niña que veraneaba en un pueblo de Toledo arropada por su maravillosa familia (damos fe) y que señalaba a la luna con el dedo, un día pudo cogerla con la mano y decir: “mereció la pena”.
Gracias, Piluka, por haber escrito la palabra WATERPOLO con letras mayúsculas y en color dorado. Tu legado perdurará eternamente…
Foto: Pili Peña, el mítico número 8 del waterpolo femenino español se retira tras una trayectoria única / Rfen
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